jueves, 30 de agosto de 2012

EL DERRETIIMIENTO DEL ÁRTICO AMENAZA LA VIDA DE MUCHAS ESPECIES

El deshielo ártico permite a algunas especies migrar del Pacífico al Atlántico.

·       El estudio revela el retorno de plancton en el Atlántico
·       El impacto en la red alimentaria preocupa a los expertos
·       Su re presencia puede modificar la actual vida marina.

Unas especies procedentes del océano Pacífico, entre ellas un diminuto plancton y la ballena gris, han entrado al Atlántico a través del Ártico por la reducción de la capa de hielo que ha formado un corredor marino por el noroeste.

Así lo revelan científicos europeos en un informe publicado en la revista Nature, en el que señalan que el retorno del plancton, no visto en el Atlántico durante 800.000 años, es un cambio no bien recibido debido al impacto que tiene en la red alimentaria marina.

Los expertos señalan que se trata del neodenticula seminae, un plancton microscópico que quedó extinto hace miles de años en el Atlántico Norte pero que está otra vez presente al conseguir pasar desde Pacífico por la gran reducción del hielo.

Si bien esta alga diminuta es fuente de alimento, no es bien recibida por los expertos, pues afirman que cualquier cambio en la base de la red alimentaria podría, al igual que un terremoto, modificar la actual vida marina del Atlántico.

Estas investigaciones están a cargo de científicos que trabajan en el llamado proyecto CLAMER, una colaboración de 17 instituciones marinas de 10 países europeos, entre ellas el Consejo de Investigación Científica de España y el Laboratorio Marino de Plymouth (Reino Unido).

Es la primera prueba de una migración a través del Ártico en tiempos modernos.

Este descubrimiento representa "la primera prueba de una migración a través del Ártico en tiempos modernos" relacionada con el plancton, según los científicos de la Fundación para la Ciencia Oceánica Alister Hardy del Reino Unido.
Podría cambiar la biodiversidad de los ecosistemas marinos
Los especialistas advierten de que un cambio geográfico de este tipo puede transformar la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas marinos del Ártico y del Atlántico Norte.
Además de la llegada de la diminuta alga, se ha visto en las costas de España e Israel a la ballena gris, una especie extinguida del Atlántico hace tres siglos, posiblemente por exceso de caza.

Según la investigación, los científicos creen que la reducción de la capa de hielo permitió que la ballena pasara al Atlántico Norte y desde allí consiguió llegar hasta el mar Mediterráneo.

"Las migraciones son un ejemplo de cómo las condiciones producidas por el cambio climático hacen que las especies de muevan o cambien su comportamiento, llevando a modificaciones en ecosistemas que son hoy claramente visibles".

Además del plancton, unos diminutos animales denominados copépodos también están cambiando y amenazan el suministro de alimentos como el bacalao, el arenque y la caballa.
Debido a que las aguas del Atlántico y del Mar del Norte se vuelven más templadas, una variedad del copépodo denominada calanus finmarchicus, una rica y crucial fuente de aceite, es reemplazada por otras variedades más pequeñas y menos nutritivas.
Según los expertos, las consecuencias de estos cambios son evidentes, puesto que la modificación en la vida del plancton está relacionada con la caída de las existencias de peces, así como de pájaros del Mar del Norte que se alimentan de pescado.

"Pero el mayor impacto es claramente negativo, y el alcance del cambio es tan potencialmente enorme que, en su conjunto, constituye una fuerte señal de advertencia".


En la zona hay ballena azules, osos polares, focas y aves migratorias que se verán sensiblemente afectadas por las explotaciones petroleras en la zona.

Shell quiere abrir una planta petrolera en el Artico, para poder sacar el petróleo tiene que transportar los bloques de hielos lejos de donde quieren extraer el petróleo, y cambiar la temperatura del agua para que el hielo que quede en la superficie se derrita para ser más fácil la perforación.

Esto no sólo perjudicaría a los animales que habitan ese lugar, sino que también ayudaría a avanzar mucho más rápido el calentamiento global. Además si hubiera un derrame de petróleo sería un desastre ecológico irremediable que Shell no podría solucionar.

El petróleo que piensan extraer del Ártico alcanzaría para abastecer al mundo entero tan sólo por 3 años.


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